La imagen de un vitral... es música... para nuestros ojos...

Su naturaleza es dejar que la luz lo atraviese... Su capacidad de ser frío y cálido a la vez, duro pero frágil, se convierte en un equilibrio casi perfecto... despierta la capacidad de síntesis del espectador..., atrapa el instante... justo para ver..., detiene el tiempo... otorga al espacio un fuerte dinamismo..., a lo largo del día y de las estaciones.